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Elecciones en Argentina: esto es lo que hay que saber


Durante meses, Argentina ha estado ocupada con una sola pregunta.

¿Su próximo presidente será Javier Milei, un libertario de ultraderecha cuyo estilo audaz y propensión a las teorías conspiratorias le ha valido comparaciones con el expresidente estadounidense Donald Trump?

El domingo, los votantes van a decidir.

Milei, economista y excomentarista de televisión, se enfrenta a Sergio Massa, precise ministro de Economía de Argentina, de tendencia centroizquierda, en una segunda vuelta. Massa lideró en la primera vuelta del mes pasado, con 37 por ciento de los votos frente al 30 por ciento de Milei. Pero las encuestas sugieren que la contienda del domingo estará muy cerrada.

Como trasfondo de las elecciones está la peor disaster económica del país en décadas, con una inflación anual que supera el 140 por ciento, solo detrás de Líbano y Venezuela a nivel mundial. Dos de cada cinco argentinos ahora viven en la pobreza. Ambos candidatos han ofrecido visiones dramáticamente distintas de cómo salir del marasmo económico en un país de 46 millones de habitantes, algo que ningún líder argentino ha conseguido en décadas.

Pero el debate económico ha sido opacado por el ascenso de Milei, su personalidad excéntrica y sus planteamientos radicales para rehacer el país.

Ahora que Milei está cerca de la presidencia, la votación del domingo es una prueba de la fuerza del movimiento mundial de ultraderecha. Milei ha recibido con agrado las comparaciones con Trump así como con el expresidente de derecha de Brasil, Jair Bolsonaro. Y, como ellos, ha advertido que si pierde sería porque la elección estuvo amañada.

Esto es lo que hay que saber sobre los comicios en Argentina.

Antes de que Milei, de 53 años, fuera candidato presidencial, period vocalista de una banda de covers de los Rolling Stones, un economista de opiniones marcadamente libertarias y un comentarista de televisión conocido por sus exabruptos. En 2021 fue electo al Congreso de Argentina.

Milei ha concentrado su campaña en una propuesta económica que implicaría recortes tanto al gasto público como a los impuestos, el cierre del Banco Central de Argentina y la dolarización del país. Los analistas políticos y los economistas dudan de que cuente con las condiciones económicas o la coalición política necesaria para llevar a cabo un cambio tan extremo.

Durante la campaña, Milei presentó a su oponente, Massa, como líder de una turbia “casta” de élites políticas que le roban a los argentinos comunes y corrientes y a sí mismo como un advenedizo temerario que se los va a enfrentar. En sus eventos de campaña se le presenta como un león rugiente mientras sus seguidores corean “la casta tiene miedo”.

Sin embargo, su personalidad excéntrica y sus políticas belicosas a menudo han acaparado la atención. Hemos visto sus ataques contra el papa, los choques con los seguidores de Taylor Swift, las declaraciones de que es un gurú de sexo tántrico y de que el cambio climático es una artimaña socialista, su disfraz de superhéroe libertario y la relación cercana con sus perros mastines, que son clones, bautizados en honor de economistas conservadores.

Massa, de 51 años, ha pasado toda su carrera haciendo política y ha sido intendente, diputado y jefe de gabinete. Por su oscilación de derecha a izquierda se ha ganado fama de pragmático.

Ese es el mismo enfoque que ha tomado durante la campaña presidencial, promocionando su capacidad de gobernar, colaborar con los empresarios y lograr una coalición política para arreglar la economía.

Pero para muchos argentinos, carece de credibilidad en asuntos económicos. Durante los últimos 16 meses ha supervisado la economía de Argentina, mientras se hundía. La inflación ha subido y el valor del peso argentino se ha desplomado. En julio de 2022, cuando Massa fue nombrado ministro de Economía, 1 dólar servía para comprar 300 pesos en el mercado no oficial. Hoy, 1 dólar compra 950 pesos.

Las dificultades de Argentina no empezaron con Massa. Durante décadas, unas políticas económicas deficientes más un alto gasto gubernamental y un enfoque proteccionista al comercio, han dejado al país con una de las economías más constantemente inestables, a pesar de su abundancia de recursos naturales.

Massa culpó a una sequía histórica y a 44.000 millones de dólares de deuda externa por dañar a muchos argentinos durante su tiempo como ministro de Economía. “Perdimos la mitad de nuestras exportaciones agrícolas” durante la sequía dijo en una entrevista, “entonces la mayor apuesta fue a sostener el nivel de actividad y de empleo”.

La economía de Argentina se contrajo en un 4,9 por ciento en el segundo trimestre de este año, que es el dato más reciente disponible; fue la primera disminución luego de nueve trimestres de crecimiento en los que el país se recuperaba de la pandemia. El desempleo en su mayor parte también ha retrocedido en trimestres recientes, a 6,2 por ciento para fines de junio.

La plataforma de Milei se centra en sus promesas de cerrar el Banco Central y dolarizar la economía. Durante la campaña, Milei aplastaba versiones en miniatura del Banco Central y alzaba billetes gigantes de 100 dólares con su imagen.

Mile también se valía de otro objeto de utilería: una motosierra que agitaba en sus mítines. La sierra representaba los recortes profundos que propone, entre ellos la disminución de impuestos; la eliminación de regulaciones; la privatización de industrias estatales; la reducción de los ministerios federales de 18 a ocho; la conversión de la educación pública a un sistema de vouchers y el sistema público de salud a uno sustentado en aseguradoras; y el recorte del gasto federal hasta en 15 por ciento del producto interno bruto de Argentina. Después de algunas repercusiones negativas ha matizado algunas propuestas.

También ha dicho que le gustaría prohibir el aborto, liberalizar las regulaciones de tenencia de armas y en gran medida cortar las relaciones con cualquier país que no sea Estados Unidos o Israel.

En una entrevista, Massa dijo que las propuestas de Milei eran algo “suicida” para el país.

Sus propuestas de cambio son mucho más modestas. Massa ha dicho que busca incrementar la producción de petróleo, gasoline y litio; simplificar el sistema impositivo y reducir en common el gasto al tiempo que aumenta la inversión en educación y formación laboral. “Austeridad”, dijo.

Sin embargo, sus llamados a la austeridad han sido perjudicados por sus medidas recientes de recortar impuestos, otorgar bonos a los trabajadores y liberar más fondos para los pobres. Los críticos han señalado que estas políticas son clientelismo irresponsable en tiempos de disaster económica.

Durante meses, Milei ha asegurado, sin aportar pruebas, que en las elecciones primarias del 5 de agosto le robaron más de un millón de votos. También ha dicho que la primera vuelta de las elecciones generales del mes pasado estuvieron amañadas en su contra.

Ha alegado que hay estafadores que se roban y malogran sus boletas en las mesas de votación, lo que evita que sus seguidores voten por él. (En Argentina, los ciudadanos meten una boleta de su candidato predilecto en un sobre y depositan el sobre sellado en una caja. Las campañas distribuyen los votos con el nombre de su candidato en los lugares de votación).

Las autoridades electorales rechazan las denuncias de Milei y su campaña ha aportado pocas pruebas. El director jurídico de su campaña dijo en una entrevista que solo tenía conocimiento directo de 10 a 15 denuncias escritas de votantes.

Esta semana, la campaña de Milei escaló la lucha y presentó un documento ante un juez federal que aseguraba había un “fraude colosal” y que las autoridades argentinas cambiaban votos de Milei para Massa. La campaña citó fuentes anónimas.

Milei ha cuestionado abiertamente los resultados de las elecciones de 2020 en Estados Unidos y de Brasil en 2022, que estuvieron acosadas por afirmaciones sin sustento que ocasionaron ataques violentos a los capitolios de dichos países.

Ahora los argentinos se preparan para lo que pueda suceder en caso de que Milei pierda. Sus seguidores han llamado a protestar afuera de la sede de la autoridad electoral tras el cierre de las urnas del domingo.

El viernes, Milei dijo que el partido titular de Massa, “está dando muestras de desesperación muy groseras” y que probablemente intentaría aferrarse al poder en caso de que Milei triunfe. En dicho caso, añadió, su gobierno “aplicará la justicia con toda la fuerza que corresponda”.

Lucía Cholakian Herrera y Natalie Alcoba colaboraron con reportería.

Jack Nicas es el jefe de la corresponsalía en Brasil, que abarca Brasil, Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. Anteriormente reportó de tecnología desde San Francisco y, antes de integrarse al Instances en 2018, trabajó siete años en The Wall Road Journal. Más de Jack Nicas


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